Primeros pasos hoteleros en las ciudades aeroportuarias de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat

Los grandes proyectos que buscan transformar los aeropuertos de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat en auténticas «ciudades aeroportuarias» comienzan a dar sus primeros pasos visibles, especialmente con el desarrollo de espacios hoteleros. Aunque ambos aeródromos forman parte de la misma estrategia de Aena, cada uno avanza a un ritmo distinto: Madrid ya cuenta con aperturas reales y proyectos en ejecución, mientras que Barcelona se centra por ahora en la planificación y las licitaciones.

En Madrid, la principal novedad es la reciente apertura de Aerotel Madrid, gestionado por Plaza Premium Group Lounge. Este hotel, situado en la Terminal 4, ocupa el espacio donde antes se encontraba AirRooms, y ofrece alojamiento dentro del propio aeropuerto pensado para pasajeros en tránsito o con largas esperas. Permite reservar habitaciones por horas o para pasar la noche, lo que mejora notablemente la comodidad del viajero sin necesidad de salir de la terminal.

La apertura coincide con el inicio de la temporada de invierno 2025-2026 y refuerza la tendencia de ofrecer más servicios directamente en el recinto aeroportuario, como la reciente apertura también de las áreas o cápsulas de descanso GettSleep.

Paralelamente, Aena ha puesto en marcha los primeros pasos de su plan para desarrollar dos hoteles de gran escala: uno en Madrid-Barajas, con una superficie aproximada de 18.400 metros cuadrados, y otro en Barcelona-El Prat, que alcanzará unos 20.000 metros cuadrados junto a la Terminal 2. Ambos forman parte del proyecto de «ciudad aeroportuaria«, con el que Aena quiere diversificar su actividad más allá del tráfico aéreo y aprovechar los terrenos que rodean las terminales para usos complementarios como hoteles, oficinas, zonas logísticas y espacios comerciales.

En Barcelona, el desarrollo avanza de forma más planificada y a medio plazo. Aena ha incluido el futuro hotel dentro del plan de ampliación y modernización de El Prat, que también contempla nuevos espacios logísticos y de servicios. Las primeras fases ya están en estudio y cuentan con informes medioambientales y técnicos, aunque la ejecución dependerá de los procesos administrativos y de futuras licitaciones.

En conjunto, ambos proyectos apuntan a un cambio de modelo: los aeropuertos dejan de ser solo puntos de paso para convertirse en verdaderos polos de actividad económica. En Madrid, los viajeros ya pueden comprobarlo con la apertura del Aerotel; en Barcelona, las bases están sentadas para que los primeros hoteles lleguen en los próximos años, integrados en una infraestructura más moderna y orientada al futuro.

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