Aena ha arrancado 2025 con viento de cola.
La gestora aeroportuaria ha cerrado el primer trimestre del año con un beneficio neto de 301,3 millones de euros, un 15% más que en el mismo periodo de 2024. La compañía vuela alto también en ingresos y tráfico de pasajeros, consolidando su recuperación y crecimiento tras unos años marcados por la incertidumbre.
Entre enero y marzo, los ingresos totales superaron los 1.325 millones de euros, impulsados tanto por el negocio aeronáutico como comercial. El EBITDA alcanzó los 643,6 millones, lo que supone un salto del 10,8% respecto al año anterior. Parte de este buen resultado se debe a la integración de los once aeropuertos brasileños del BOAB, que aportaron 46,8 millones de euros en ingresos y 25,7 millones al EBITDA.
El tráfico de pasajeros sigue creciendo a buen ritmo: 78,3 millones de viajeros pasaron por los aeropuertos del grupo (España, Londres-Luton y Brasil), un 4,9% más que en 2024. Solo en España, Aena registró 63,6 millones de pasajeros, un aumento del 4,7%, a pesar del efecto calendario de la Semana Santa, que este año se celebró en abril.
La inversión también ha sido protagonista. Aena destinó más de 200 millones de euros a mejorar instalaciones y reforzar la seguridad operativa en los aeropuertos. Este esfuerzo inversor va acompañado de un aumento de costes, especialmente en energía (+22,4%), mantenimiento y seguridad, que elevó el gasto operativo total a 691,9 millones de euros.
A pesar de este incremento, la empresa ha logrado reducir su deuda financiera neta a 4.886 millones, rebajando su ratio de deuda sobre EBITDA a 1,37 veces, lo que refuerza su solidez financiera.
En definitiva, Aena comienza el año con cifras que invitan al optimismo, demostrando que su estrategia de expansión internacional y modernización de infraestructuras empieza a dar frutos.