El nuevo acceso ferroviario al Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat ya es una realidad. El Ministerio de Transportes, a través de Adif, ha anunciado la finalización de las obras de la segunda fase del proyecto, una infraestructura en la que se han invertido cerca de 400 millones de euros y que permitirá mejorar de forma notable la conexión en tren con la Terminal 1.

Hasta ahora, los pasajeros que llegaban en tren de Cercanías únicamente podían bajar en la estación situada junto a la Terminal 2 y utilizar un autobús lanzadera para desplazarse hasta la T1. Con el nuevo trazado, ambas terminales quedarán conectadas directamente por ferrocarril, facilitando el acceso tanto a los viajeros como a los miles de trabajadores que se desplazan cada día al aeropuerto.
La nueva línea tiene una longitud de 5,2 kilómetros, de los cuales 4,3 kilómetros discurren por un túnel subterráneo. Además, se ha construido una estación bajo la Terminal 1, diseñada para absorber un elevado volumen de pasajeros y mejorar la intermodalidad con el resto del transporte público.
Aunque las obras ya han terminado, los trenes todavía no comenzarán a circular con pasajeros. Durante las próximas semanas se realizarán las pruebas de circulación, los simulacros de emergencia y la validación de todos los sistemas de seguridad, pasos imprescindibles antes de que la línea pueda entrar en servicio.
Cuando la conexión se inaugure, el tiempo de viaje entre la Terminal 1 y el centro de Barcelona será de aproximadamente 19 minutos. Las previsiones del Ministerio apuntan a que entre 7 y 9 millones de viajeros utilizarán esta nueva conexión cada año, convirtiéndola en una de las principales puertas de acceso al aeropuerto en transporte público.
Con esta actuación se pone fin a uno de los proyectos ferroviarios más esperados del aeropuerto barcelonés. Solo queda completar las pruebas y obtener las autorizaciones necesarias para que la nueva línea pueda empezar a prestar servicio comercial.