El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas afronta desde el 29 de agosto una huelga indefinida de los vigilantes de seguridad de la empresa Sureste Seguridad. Los paros tendrán lugar los lunes, miércoles, viernes y sábado.
La protesta se convocó tras el fracaso de una reunión de mediación y responde a la denuncia de un déficit de personal cercano al 30 %, especialmente en los turnos de noche, además de la falta de agua potable en los puestos de trabajo, la sobrecarga de funciones y los riesgos que afrontan los vigilantes en los desalojos. Hay que recordar que desde el pasado mes de mayo Sureste Seguridad también es la encargada de ejecutar el operativo impulsado por AENA para desalojar a los indigentes que vivían y pernoctaban en las terminales.
El sindicato ATES, que representa a los trabajadores, sostiene que la empresa incumple el convenio colectivo y la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Pese a la huelga, El Ministerio de Transportes ha fijado unos servicios mínimos del 100%, lo que garantizaría que el aeropuerto siga funcionando, aunque con posibles demoras en los filtros de seguridad en las horas de mayor afluencia. También afirma que hay un déficit de personal del 30%, con especial incidencia en las nocturnas, lo que ha provocado sobrecarga extrema de tareas, agresiones durante los desalojos y un desgaste físico y emocional significativo.
Para mantener la operativa durante los paros, AENA ha reforzado el control de accesos en horario nocturno, entre las 21:00 y las 05:00, permitiendo la entrada únicamente a pasajeros con tarjeta de embarque, acompañantes y trabajadores.
Esta medida incluye nueve accesos vigilados por 22 agentes en coordinación con la Policía Nacional. Además, se ha alcanzado un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid para que una entidad social identifique y atienda a las personas sin hogar que hasta hace poco dormían en las terminales.
Para los viajeros, lo más recomendable es que lleguen con más antelación al aeropuerto, especialmente en los días en que se mantienen los paros -lunes, miércoles, viernes y sábado- o en vuelos de madrugada. También conviene preparar la documentación antes de los filtros y prever que puede haber colas más largas de lo habitual. Aunque los servicios mínimos reducen el impacto, anticiparse es la mejor manera de evitar contratiempos.
La huelga no paraliza el aeropuerto gracias a los servicios mínimos, pero sí puede traducirse en esperas más largas y un ambiente más tenso en los controles. Si vas a volar desde Barajas en estos días, la mejor estrategia es prever tiempo extra y mantener la calma.