Los aeropuertos españoles han vivido el mejor verano de su historia. Entre el 1 de junio y el 24 de agosto pasaron por la red de Aena más de 89 millones de pasajeros, un 3,3 % más que en el mismo periodo del año pasado. También crecieron las operaciones, que superaron las 722.000 (+3,8 %), y la carga aérea, con más de 306 millones de kilos (+6 %). Reino Unido, Italia, Alemania y Francia han vuelto a ser los principales mercados en crecimiento.
El balance llega sin incidencias reseñables, gracias a un amplio plan de refuerzo que incluyó más personal en controles de seguridad, limpieza, información al pasajero y coordinación con aerolíneas, handling y cuerpos de seguridad. Incluso se ajustaron accesos, taxis y obras en curso para que la operativa no se viera afectada.
Con la vista puesta en el futuro, las compañías aéreas han programado otro récord de asientos para la temporada de invierno, que va del 26 de octubre de 2025 al 28 de marzo de 2026: un 2,1 % más que el invierno pasado. Esta cifra todavía puede ajustarse durante la temporada, pero marca una nueva máxima histórica en capacidad.
En paralelo, Aena prepara el mayor plan de inversiones en dos décadas para adaptar las infraestructuras al crecimiento previsto. Parte de esa estrategia pasa por una ligera actualización de las tarifas aeroportuarias: a partir de marzo de 2026 subirán 68 céntimos por pasajero, un ajuste que incluye atrasos pendientes de 2024 y la aplicación del índice oficial de actualización. Aun así, según Aena, las tarifas seguirán siendo de las más competitivas de Europa y se espera un impacto mínimo en el precio final de los billetes.