El aeropuerto de Sevilla acaba de inaugurar dos rincones de lectura en la zona de embarque —uno junto a las puertas A y otro junto a las B— con una idea sencilla: que la espera del vuelo sea más agradable. Los libros que ahí se encuentran provienen de la donación inicial realizada por el propio aeropuerto y su plantilla, una aportación que además suma a la economía circular, reutilizando libros en lugar de acumularlos.
¿Y es una idea nueva en España? Para nada. Otros aeropuertos ya apostaron por ella. En estas mismas fechas, junto al de Sevilla, el aeropuerto de Granada-Jaén también ha estrenado su punto de intercambio.

Hace pocos meses fue el Aeropuerto Internacional Región de Murcia (Corvera) quien lo hizo. Se encuentra en el dique de embarque y hay obras en varios idiomas y géneros —incluyendo literatura infantil— para que los viajeros puedan llevarse un libro o dejar uno. Los libros llegaron de igual manera, gracias a donaciones de bibliotecas públicas cercanas y del personal del aeropuerto.
El Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol ya cuenta con su propio rincón de lectura en la zona de tránsito hacia el muelle B. Y en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas también han habilitado varios puntos de intercambio de libros distribuidos por distintas terminales.
En los aeropuertos de Tenerife Norte‑Ciudad de La Laguna y Aeropuerto de Gran Canaria también cuentan con estas minibibliotecas. En Tenerife Norte la zona de lectura está en la embarque interinsular y tiene asientos para leer cómodamente. En Gran Canaria el punto está junto a un área de descanso, frente a la puerta B13 —y curiosamente su “primera usuaria espontánea” fue una escritora que donó un poemario.
En todos funciona igual: coger un libro, dejar otro y hacer que las horas de espera se pasen de forma más amena.
La idea detrás de todos estos espacios va en la misma línea: ofrecer a quienes viajan una alternativa tranquila, cultural y amable mientras esperan su vuelo. Además, al funcionar mediante donaciones y reutilización de libros, se promueve también una actitud sostenible.