La ACI EUROPE, asociación que agrupa a la mayoría de aeropuertos de Europa, ha lanzado una advertencia fuerte sobre el nuevo Sistema de Entrada y Salida (EES) que la Unión Europea empezó a aplicar el 12 de octubre de este año.
Según Airports Council International Europe (ACI EUROPE), la implementación de este sistema digital, que registra datos biométricos como huellas dactilares y fotos de viajeros de países fuera de la UE, está provocando colas de hasta tres horas en los controles fronterizos y poniendo en riesgo la experiencia de los pasajeros.
El sistema, que pretende modernizar y automatizar los controles en las fronteras externas del espacio Schengen, nació con el objetivo de aumentar la seguridad y mejorar la gestión de entradas y salidas de visitantes. Sin embargo, ACI EUROPE afirma que varios problemas técnicos y operativos están generando más inconvenientes que beneficios en esta primera fase de aplicación.

Entre los principales problemas que señalan están interrupciones frecuentes del sistema, falta de quioscos disponibles para que los viajeros registren sus datos, fallos en la configuración del software y escasez de personal de frontera para atender la mayor carga de trabajo. En algunos aeropuertos de países como España, Francia, Alemania, Grecia, Italia y Portugal, estas dificultades ya están afectando gravemente a la fluidez del tránsito de pasajeros.
Olivier Jankovec, director general de ACI EUROPE, afirmó que si estos problemas no se resuelven en las próximas semanas, la situación podría empeorar cuando el sistema aumente su alcance en enero de 2026 según el calendario previsto, lo que llevaría a “congestión más severa y posibles riesgos para la seguridad”.
A pesar de respaldar la importancia del nuevo sistema, la asociación pidió a la Comisión Europea y a los Estados miembro que revisen urgentemente la puesta en marcha y den más flexibilidad al proceso para evitar mayores interrupciones y garantizar una experiencia de viaje más ágil y segura.
Esta llamada de atención llega en un momento en que muchos viajeros también reportan largas esperas y, en algunos casos, la pérdida de conexiones por los retrasos en los controles fronterizos provocados por el sistema.