Aena ha dado un nuevo paso en la transformación del Aeropuerto de Palma de Mallorca. La empresa se ha reunido con el Govern balear para compartir el estado de las obras, que ya encaran su recta final, y adelantar los trabajos previstos para el próximo invierno.
El proyecto, con una inversión de 559 millones de euros y finalización prevista en 2026, busca convertir el aeropuerto en un espacio más moderno, sostenible y cómodo para los pasajeros.
Entre las mejoras ya estrenadas destacan el nuevo control de seguridad con tecnología avanzada —que permite pasar sin sacar líquidos ni dispositivos electrónicos—, la remodelación del Módulo A, ahora más luminoso y eficiente, y el nuevo acceso al Módulo D, que agiliza la llegada y salida de viajeros. También se ha abierto la séptima planta del parking general, con 750 plazas adicionales y preparada para placas solares.
Con el inicio del verano, las obras más intensas se han reducido en las zonas de mayor tránsito. En las próximas semanas se pondrán en marcha casi todos los locales de la nueva zona comercial, mientras que en áreas menos transitadas los trabajos continúan.
De cara al invierno, se acometerán nuevas actuaciones: la reorganización de la planta de facturación, con más escaleras mecánicas y ascensores que conecten directamente con llegadas y parking; la ampliación de los mostradores para facilitar la operativa de las aerolíneas; y la renovación de comercios y oficinas. Además, el Módulo D cerrará toda la temporada invernal para renovar techo, iluminación y climatización, con sistemas más eficientes.
Cada una de estas mejoras tiene un objetivo común: agilizar el paso de los pasajeros, mejorar la operativa y ofrecer una experiencia de viaje más cómoda y agradable.